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En torno a Continue? (Cinosargo 2014) de Renato Contreras D por Claudio Castañeda



Somos parte de una generación que vió nacer un producto cultural nuevo, plataformas interactivas, videojuegos. No deja de ser sorprendente y merece que nos detengamos un momento a considerarlo. Hemos sido testigos del desarrollo de esta nueva forma de arte desde pequeñas representaciones audiovisuales forjadas en bits, apenas cuadrados asemejando formas inconclusas y ahora ya las vemos convertirse en completas simulaciones de realidad, lentes 3D mediante y sonido de alta definición. Las hemos visto también pasar a ocuparlugares destinados para tales efectos e incluso las hemos visto ingresar en nuestros hogares a través de consolas que cada año van evolucionando y dejando a su paso otras que quedan obsoletas y descontinuadas, pero nunca olvidadas.

Y si bien el advenimiento del videojuego es un proceso lleno de novedad en la historia humana; el juego y el jugar es anterior a la cultura, es casi una cuestión mamífera. Con alguna soltura podemos afirmar que gran parte del quéhacer humano es jugar, somos el homo ludens, otorgamos sentidos, simulamos, representamos, nos entretengamos en ello o no. Y si hemos ido muy lejos en afirmar lo anterior, siempre podemos decir que en el juego se clausura un tiempo y un espacio, cuando se juega nada más importa, la atención del jugador está solo en la actividad, se suspende la realidad en la dimensión del juego y los jugadores.

Entonces, ¿por qué puede parecer sorprendente un libro como CONTINUE?

Porque su oficio se vuelca en los códigos propios de los videojuegos. Y los videojuegos son tenidos por cosas precarias, infantiles, relegadas a espacios ni productivos ni artísticos de la vida humana. Llamar a los videojuegos un arte menor es prácticamente subirle el pelo. Así las cosas, tomarlos como motivo literario puede parecer un poco fuera de lugar frente a lo que podríamos llamar la academia y el circuito literario.

Lo cierto es que los videojuegos constituyen la plataforma de expresión que está más cercana a convertirse en un "arte total" y no querer verlo es una estúpidez. En ellos confluyen el texto y la imagen, lo audiovisual, la música y la necesidad de narración: son armónicamente multimediales. A su vez,  el impacto que tienen sobre la comunidad humana mundial colinda con las aspiraciones del arte en relación a su necesidad de generar influencia sobre otro ser humano en el campo de las representaciones, la idea-espacio. 

Pero las posibilidades del videojuego llegan aún más lejos. Su terreno propio es el de la interacción. Puedes interactuar con otro(s) ser(es) humano(s), con una(s) máquina(s) e incluso con uno mismo. Sí podemos medirnos con nuestro propio doppelgänger virtual.

Hablamos de generaciones, del jugar, de códigos y de interacción, de ser testigos privilegiados. Esto es lo que está detrás de las letras de Renato Contreras en CONTINUE?. Se trata de volcar a la literatura todos aquellos espacios que clausuramos, que recreamos, que simulamos, dónde y con quién jugamos y cuales fueron las consecuencias de aquello, hablamos de muletillas en 16 bits, gameplays, storytellings, RPGS, Shoot´em Ups, modalidades de juegos, los jugadores que los juegan y sus propias tipologías y perversiones, special moves, heroísmo o ser papero, hablamos de las consolas (y de la envidia hacia los pudientes), cybercafés como lugares decadentes de convergencia mundial, de roms como formas accesibles e infinitas de jugar infinitamente (sí, la reduncia vaya que vale), de echar fichas o esperar la cuenta regresiva desde el 9 hasta el 0: morir o revivir, empezar de nuevo, aumentar o disminuir la dificultad del juego. Hablamos de nostalgia, tal vez, de los contextos de juegos y de los juegos irrumpiendo en la realidad, noción contradictoria, como si los juegos no fueran reales, como si no se han incorporado a la manera en que efectivamente estamos interactuando. ¿Cuál es la cabeza y cual la cola en este Ouroboros?, ¿quién está simulando a quién?,  Eso queda para ser discernido por ti, jugador, te queda sólo una vida en el peligroso espacio entre el Start y el Game Over. Y Drake parece decirlo: It´s dangerous to go alone, take this. Sí, podría ser útil.






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About Daniel Rojas Pachas

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