jueves, 23 de octubre de 2014

Entrevista a Francisco Ide, autor de Yakuza (Cinosargo 2014) Por Camila Ortiz

Entrevista a Francisco Ide, autor de Yakuza (Cinosargo 2014)
Por Camila Ortiz


— En el poemario de modo sutil se desarrolla de forma transversal un diálogo con David Cronenberg, al cual además agradeces en una nota final. La imagen de la sandía reventando en Sudamérica, usada para refrendar la muerte de Yoshida en tu poema, trae a la memoria la clásica escena de Scanners (homónimo de tu texto) del hombre cuya cabeza explota ante cámaras. A la vez el poema Una historia violenta, a propósito del comic que da título a la cinta en que Cronenberg trabaja con Viggo Mortenssen tiene una detallada descripción de tatuajes de peces y dragones, práctica de escritura sobre la piel que no sólo se puede asociar a la mafia oriental, sino también a la balcánica, lo cual permite pensar en Promesas del Este, también del director canadiense. Cómo llegas a Cronenberg y más allá de la cita indirecta cuánto incide el cine, la cultura pop y la visualidad en tu escritura, lo digo también a propósito de la pintura de Velázquez.

— En el cine los directores que más me interesan son aquellos en los cuales uno puede detectar una visión de mundo más o menos sostenida, una especie de poética que van desarrollando y que tiene su base en algún tipo de creencia, filosofía, ideología, etc. No sé, Bergman, Tarkovski, Kurosawa, por nombrarte algunos de los que más me gustan y que mejor conozco. Bueno, Cronenberg es un director de culto, pero no de “cine culto” (es infinitamente más interesante Stalker  o elSéptimo sello,  pero aun así apaño muchísimo másVideodrome, por ejemplo), y me parece que está en esta línea. Siempre menciono a Cronenberg de alguna manera en mis poemas, porque siempre he querido escribir sobre Cronenberg. He visto sistemáticamente todas sus películas, desde los primeros cortos hasta la última que salió este año, y creo que a mi manera he llegado a comprenderlo. Es bastante trágica su visión del humano: carne dotada de conciencia, dominada por el deseo y acorralada por el horror. La película A Dangerous Method, que parece una película de biografías hecha para la tele, en el fondo es un puro verso o un puro poema necesario en el conjunto de su cinematografía, para explicar que el concepto motor o central de su obra es el de “pulsión de muerte”, término acuñado por Freud a partir del mucho más exacto concepto (si pensamos en Cronenberg) de “pulsión destructiva y sádica”, de Sabina Spielrein. Por un lado está el Eros, como tendencia a la unidad y la perpetuación, y por otro lado la pulsión de muerte, como un elemento innato de la psiquis que nos hace tender hacia la autodestrucción. Esto está presente en todas las películas de Cronenberg, me parece. Trabaja en términos de la prevalencia de una tendencia sobre otra. Y esa misma tensión, ese carácter disociado del humano también lo trabajé en mis poemas. No sé si bien o rudimentariamente, si se entiende o no se entiende, pero yo al menos los leo así y probablemente mi lectura sea la menos relevante. Ahora, en Yakuza todo lo trabajo a partir de la imagen, en su exactitud o en su deformación. El conjunto de las imágenes son las que portan una especie de sentido, que no es alegórico en ningún caso, sino bastante directo, de alguna manera incrustado en la forma de un relato.
Creo que todas las manifestaciones (perdón por ocupar esta palabra) de la cultura inciden en las cosas que escribes: el cine, la tele, el arte, las redes sociales, la música, y un largo etc. Tomando en cuenta eso, creo que es simplemente un acto de honestidad incluir en los poemas otros tipos de materias instrumentalmente “ajenas” a la literatura culta. Se nota mucho cuando alguien mete en sus poemas un programa de lecturas académico o culto para decir cualquier huevada. No me molesta el pop, ni la mala factura, ni la cursilería, ni nada de eso. Me gustaría que cada libro que escribiera esté en un registro distinto, tanto en estilo como en temática, sólo para dar cuenta de que una idea fija puede tomar todas las formas posibles, todas las hermosas y necesarias contradicciones posibles.

 Tu libro parece inscribirse en una escritura riesgosa y experimental, que no teme salirse de los márgenes de la tradición nacional, nostálgica y metatextual y buscar en otros medios generando relaciones inesperadas, volviendo al tema de la visualidad y la violencia y esos referentes excéntricos como los vampiros, el hitman, la actriz porno, pienso en Tomás Harris, en Alexis Figueroa y  ahí parece ubicarse Yakuza, qué puedes decir al respecto.

— Mira, la verdad no pienso que mi libro o cualquier cosa que haya escrito se inscriba en una “escritura riesgosa y experimental”. Soy más bien purista al momento de pensar los poemas, los versos. Nunca me vas a ver (espero, oh dios) leyendo mis poemas con una tornamesa, una Yoko Ono (bendita sea, entre paréntesis) gritando hueás, o colgado de los cocos mientras un hermafrodita le lame los pies a un camello. Y dado el estado de las cosas en materia de escritura (no sé, desde los años 60’ en adelante) ¿qué chucha es la tradición nacional? Me acuerdo que los escritores del norte estaban cagados de la risa por una antología que hizo la Fundación Neruda sobre poetas de esos “paisajes”, y en la portada ponían un mapa con unas llamas y unos cactus. ¿De eso nos salimos cuando hablamos de otra cosa que no sea la cordillera o el salitre o los árboles petrificados de no sé dónde chucha? No sé, me parece más extraño leer poemas experimentales y dadaístas en un mes de octubre del año 2014. Sobre todo pensando que las vanguardias son de principios del siglo pasado. O los artefactos y chistes de Parra, que es una momia, digamos, no hay nada más aburrido que esos gestos, hoy por hoy. Eso respecto a esto que no entiendo mucho y que llamamos “tradición”. En cuanto a las otras palabras, me parece que la escritura en sí es un acto de nostalgia absoluto, en tanto lo dicho siempre se inscribe en un pasado inmediato. Y también pienso que toda escritura es metatextual, y eso la hace doblemente nostálgica. Creo que el poema es una actualización o una apropiación de todo lo que ves o lees, y las sucesivas lecturas del poema son nuevas actualizaciones etc., en un ciclo infinito. En ese sentido, cualquier relación que establezcas con cualquier cosa al momento de escribir es parte del procedimiento. No hay nada nuevo en buscar relaciones con lo visual o la violencia. Hay que fijarse en que todos esos elementos que tú defines como excéntricos son parte de la cultura desde el comienzo de la civilización, y siempre, siempre, han apuntado hacia las masas. Yo nací el 89’, y el cine de terror y el porno y todo eso ya estaba instalado hace rato. Si hubiera nacido en la edad media, también estaría instalado el tema de los vampiros y los hombres lobos y cuanta cosa rara se te ocurra. Cuánto rato se lleva hablando de las posmodernidad, etc.
En Tomás Harris y Alexis Figueroa sí valdría preguntarse por el valor de esos referentes o por el peso de la “tradición” inmediatamente anterior a ellos. Sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que ambos escribieron en plena dictadura y desde la provincia. Por ellos mismos, por sus poemas, es que la pregunta por los tipos de referentes hoy es innecesaria.
En cuanto a si Yakuza se ubica en la estética o la intención de lo que hicieron Harris y Figueroa, pues nada me gustaría más. A ambos los admiro tremendamente y me parece que sus libros son de lo más importante que se ha hecho en la “poesía chilena” (cosa que, de nuevo, no sé muy bien qué es). Además ambos están en plena producción, siguen escribiendo y publicando periódicamente.

— Tus poemas por momentos son exaltaciones a una idea de masculinidad primitiva, casi medieval con códigos de honor en que prevalece el guerrero y en el cual el castigo más que la muerte es la humillación o el destierro, sin embargo parece haber una clave de interpretación en el poema Instant Karma en el cual sintetizas todo en el amor, me gustaría escuchar como realizas la conexión entre ambas sensibilidades. 

— Claro, lo que pasa es que el discurso de la masculinidad, el guerrero y el honor, son discursos presentes en la épica de la mafia japonesa y diría, incluso, que están incrustados en la idiosincrasia de ese pueblo, que durante siglos estuvo dominado por la figura  de un emperador, que muy tarde dejó de considerarse sagrado. Durante siglos nadie podía mirar a la cara al emperador, y dar la vida por él era el honor máximo al que podía aspirar un hombre. Mishima en su tetralogía “El mar de la fertilidad”, da cuenta de todo ese proceso de modernización de la cultura, que implica una apertura hacia occidente y una pérdida de los valores tradicionales. En esos libros el personaje principal transmigra durante generaciones oponiéndose a esa pérdida de lo sagrado, en el fondo. Tomo esos elementos al configurar la noción de lo masculino en un miembro de una mafia  tremendamente violenta y sanguinaria. Yo, personalmente, no tengo un discurso a favor de la violencia, la dominación o la crueldad. Me gusta la idea del sacrificio, de la rectitud en los sentimientos, del amor devocional hacia algo o alguien, del honor y la valentía en términos de lealtad férrea, creo que hay que cultivar un corazón inquebrantable y hermoso. Y esos valores no son reductibles a lo masculino o lo femenino como cosas separadas, apuntan más bien a una idea de lo humano. En ese sentido, tienes toda la razón en encontrar una clave de lectura en Instant Karma. Yo también pienso que ese poema es el poema central del libro. Es un libro sobre el amor, en un contexto de crimen. Escribí el libro pensando en la mujer amada, todo el tiempo. Sólo aspiro a la experiencia del amor absoluto, a la ternura total. Pero bueno, es hueá mía y de los otros escritores afectados y neo-románticos como yo. Creo que la conexión entre sensibilidades se da en lo que te dije más arriba, hay dos pulsiones básicas que regulan la vida, Eros y Tánatos. Aunque el objeto de la muerte sea un ideal, en el caso de un guerrero, ese ideal está motivado por el amor. No creo que sean pulsiones contradictorias, sino que son una tensión inevitable, natural. Estamos hechos de eso, creo, y de otras materias residuales y viles, como la lógica, la confianza en el raciocinio, una indagatoria sumamente desagradable.

— Por último cómo vez la escritura de tus pares nacionales, no sólo de Santiago sino también lo que te ha tocado ver al moverte dentro y fuera del país, los libros que se han publicado en estos años, cuáles te interesan particularmente o recomiendas les pongan ojo. Y que se viene en términos de publicaciones luego de los Premios Bolaño que te adjudicaste.

— Me encanta la pregunta sobre mis pares porque puedo nombrar a mis amigos y a la gente que envidio y admiro. Personalmente y de lo que ha salido publicado ahora último en poesía, me gusta mucho lo que escribe Mario Verdugo, Juan M. Silva, Juan C. Urtaza, Juan Carreño, Nicolás Labarca. No cacho muy bien de dónde es la gente, pero en el norte he leído varias cosas que están saliendo con una purulencia muy sana, de gente de mi edad o más joven. Por todos lados en verdad, hay mucha gente escribiendo cosas muy distintas y de calidad, tengo amigos que recién van a empezar a publicar el próximo año y creo que el panorama se vitalizará mucho, no los voy a nombrar para que no se crea que les estoy haciendo propaganda, pero de verdad son textos realmente buenos, que me llenan de admiración y envidia.  Sobre mis proyectos a mediano y largo plazo, a fines de este año saldrá publicado mi segundo libro de poesía “Poemas para Michael Jordan”, por Ajiaco Ediciones y para mediados del próximo año espero tener terminada la revisión de mi novela “Los sueños de Kurosawa”, que saldrá por Das Kapital Ediciones. Una parte de esa novela saldrá en formato de comic, con distintos ilustradores, por La Calaquita. Ahora mismo estoy trabajando en dos poemarios inéditos y traduciendo un libro maravilloso con un amigo. Pero eso es un secreto.

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viernes, 17 de octubre de 2014

Artículo sobre Vírgenes del Sol Inn Cabaret (Cinosargo 2014) de Alexis Figueroa por Magda Sepúlveda Eriz







YO SOY LA QUE ESCUCHA THE POLICE A TODO TRAPO Y COME PIZZA CON SABOR A MORTADELA.   VÍRGENES DEL SOL INN CABARET, edición Cinosargo 2014.

                                                                      Magda Sepúlveda Eriz
                                                                      P. Universidad Católica de Chile

Alexis Figueroa es uno de los poetas más importantes de la neovanguardia chilena que dominó el campo cultural de los años 80 y que comprende los textos experimentales de La nueva novela (1977) de Juan Luis Martínez,  Purgatorio (1979) de Raúl Zurita, La bandera de Chile (1981) de Elvira Hernández, La Tirana de Diego Maqueira (1983), Proyecto de obras completas (1984) de Rodrigo Lira, Zonas de peligro (1985) de Tomás Harris y Vírgenes del Sol Inn Cabaret (1986)de Alexis Figueroa, entre otros.  Algunos de ellos innovan en la mezcla del discurso verbal con archivos iconográficos, cruce en el que destacan La nueva novela, Purgatorio y Vírgenes del Sol Inn Cabaret. La propuesta neovanguardista de Alexis Figueroa consiste en situar la discusión visual y verbal en la iconografía pop distribuida por el cine y la televisión. Esta diferencia incidió en que el libro obtuviera el Premio Casa de las Américas en 1986.
El libro Vírgenes del Sol Inn Cabaret crea una voz enunciadora compleja, donde la conciencia es filosófica, la iconografía, y la discusión sobre ella, es de un cinéfilo y el oído es un fans de la música de rock británica. Cada uno de estos saberes da cuenta de un autor que vivió su juventud al momento del quiebre democrático. Alexis Figueroa entró a estudiar Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Concepción en marzo de 1973. Pero en septiembre vino el Golpe de Estado y los profesores que venían de la República democrática alemana, de Polonia y de Hungría, retornaron a sus países. A pesar de ello, el Instituto de Filosofía continuó con una vida digna hasta 1976,  cuando las licenciaturas humanísticas de la universidad fueron eliminadas y se ofreció a los alumnos hacer un año y medio de pedagogía para egresar con el título de profesor de enseñanza media. Alexis Figueroa cursó medio semestre, pero se aburrió, entonces abandonó la carrera y descubrió otras habilidades.
Ya fuera de la universidad, Alexis Figueroa se dedicó a la artesanía en metal, realizando trabajos que aún perduran en Concepción, como el labrado en el dintel tras la puerta de metal de la Catedral de la ciudad. Entre medio de soldaduras, el artesano escribía un libro, su título era Vírgenes del Sol Inn Cabaret. Además algunas tardes se reunía con Tomás Harris, quien, junto a Carlos Decap y Roberto Henríquez, entre otros, dieron vida a la revista Posdata (1980-1986). Alexis Figueroa fue colaborador del último número, 5-6, de 1986. El nombre de la revista homenajeaba el libro Posdata, que Octavio Paz había publicado con motivo de la muertes en Tlatelolco, idea con la que el grupo se sentía afín, pues consideraban que la dictadura estaba produciendo un territorio de exterminio. Harris, en Zonas de peligro (1985), torna a Concepción la metonimia del baldío dictatorial.  Alexis Figueroa concibió el exterminio desde la idea de espectáculo. El primer manuscrito de Vírgenes se lo mostró a la profesora de teatro de la Universidad de Concepción, Marta Contreras, quien lo invitó a presentar el texto al Premio Casa de las Américas. Posiblemente la estudiosa de teatro estaba impresionada por la noción de espectáculo que se despliega en el libro.
El escritor envió un sobre con 35 hojas escritas a máquina  a una dirección en Suiza, pues no había correspondencia con Cuba. Así que la opción fue la sucursal suiza de la Casa de las Américas. Y se olvidó. En febrero, mientras estaba exhibiendo su metalurgia  en la Feria de Artesanía del Parque Ecuador, recibió un telegrama donde le informaban que se había ganado el Premio. En ese jurado del año 1986 estaban Fernández Retamal y Raúl Zurita, entre otros. Al poco tiempo, el Banco de Chile le notificó que tenía un depósito desde Canadá, un recorrido laberíntico como el propio texto.
            Con el premio, Alexis Figueroa adquirió notoriedad en el escaso campo artístico dictatorial y comenzó a publicar reseñas en el Diario El Sur de Concepción y en la revista Ercilla. Luego, con el advenimiento de la democracia se mudó a Santiago, donde junto con Jesús Sepúlveda, fundaron la revista Piel de Leopardo (1992- 1995), cuyo título era una sátira a la representación oficial de Chile como “el jaguar de Latinoamérica”, felino agresivo que aludía a las macro cifras exitosas del modelo económico neoliberal implantado a la fuerza . Tras un éxito en kioskos, el grupo comenzó a divergir sobre los sentidos de la revista y le dieron fin al proyecto.
            La creatividad para inventar escenas se inició en Vírgenes del Sol Inn Cabaret y continuó en su trabajo artístico con la creación en textos para danza, guiones teatrales, como Carretera Auschwitz (1997) y guiones para medios audiovisuales, donde se destaca el documental Tesoros del mar de Chile (2005) y el minifilm de ficción Deshabitado (2011). De manera que el sentido de lo visual ha ido tomando un lugar preponderante en su obra.
            Vírgenes del Sol Inn Cabaret ha tenido tres ediciones, cada una de ellas diferentes. La primera corresponde a la cuidada por Casa de las Américas en La Habana, en 1986. La segunda se titula Vírgenes del sol inn Cabaret. Vien Benidos a la máquina (sic) y es es publicada por Editorial  Cuadernos Sur en Concepción en 1987. La tercera lleva por título Vírgenes del Sol Inn Cabaret. Vien Benidos a la máquina. Welcome to the tv y es cuidada por la editorial Libros del Temple, Santiago,  2006. Esta cuarta edición lleva el mismo título, pero presenta algunos cambios respecto de la edición de La Habana de 1986. .
      Lo sustantivo de Vírgenes se mantiene y se enriquece en esta edición. El tema central de Vírgenes del Sol Inn Cabaret es la espectacularización de la sociedad chilena de los años 80, tras la masificación de la televisión y el exterminio de los referentes colectivos. Eso se ha mantenido en todas las ediciones. Pero en esta última la importancia de la tv se ha destacado aún más. De hecho una de las dedicatorias del libro “A Sonny” suena como la marca Sony de televisores. La tv es concebida como el espejo que deforma, pues propone imágenes estereotipadas, blancas y erocéntricas para una sociedad latinoamericana, mestiza e indígena. Por ello, la tv es comparada al espejo oval de la madrastra de Blanca Nieves, que responde siempre: “hay una más bonita que tú”. Entonces estas vírgenes latinoamericanas comienzan a imitar los modelos difundidos por el espejo oval.
    El rol de la tv y el cine, como forjador de ídolas inalcanzables, es dicho en un poema nuevo respecto de la edición de La Habana,  llamado “Inicio General 0” : “nos vestimos con la ropa del Cinema / adonde nos vestimos con la imagen o la sombra proyectada desde el Almacén de los Deseos y Necesidades” (11). El cine es nombrado como la pantalla generadora de deseos aniquiladores, que elimina del presente a los sujetos, impulsándolos a buscar lo que existe solo en la ficción. Es decir, cierto cine hollywoodense es apreciado como una máquina de representación asesina. Este tópico de la representación mortífera  posee una intertextualidad con el cuento “El retrato oval” de Edgar Allan Poe, donde un pintor realiza un retrato de su amada tan vivaz que al terminarlo se da cuenta de que la modelo, su esposa, ha desfallecido, hasta morir, en la pose. Alexis Figueroa cita a Poe cuando representa a las estrellas norteamericanas, como Mae West, al interior de un retrato oval.
    Un antecedente de este poema “Inicio General 0” es el poema “Antes que nada” que aparece en la edición de 1986, pero el sentido es otro. En la primera edición, el hambre es causa de la fascinación por el mundo imaginario del cine: “donde nos asfixian las metáforas del hambre, / donde sobrevivimos con la ropa del cinema, / donde nos vestimos con la imagen o la sombra / proyectada” (1986: 7). En la primera edición, la pobreza del Chile dictatorial está vinculada al apego por el almacén de sueños del cine, pero en esta última del siglo XXI, los modelamientos de las fantasías han aumentado y la referencia al hambre y la pobreza han desaparecido, como si fuera más necesario que se nos indicara qué desear en el mundo globalizado que en la sangrienta dictadura.
    Los deseos promovidos por la masificación de la tv en los 80 chilenos, resaltan la fantasía de ser alta, rubia y sin panza. Ya no más el “negra linda” que recuerda la Unidad Popular. Las mujeres latinoamericanas deseosas de semejarse a esas barbies de horario estelar son el objeto representado en Vírgenes. La voz, que profiere el texto, imita el habla de un animador de cabaret, presentando “la situación de las actrices / cabareteras del lugar como metáfora de las mujeres latinoamericanas, mestizas, oprimidas por un régimen de mirada” (Sepúlveda, Magda. Aisthesis 44, 2008: 135). Pero en esta edición del libro esa subjetividad toma conciencia de que el escritor es también un animador de ficciones artificiales: “El escritor invita, pagará todos los gastos, / con auspicio de la Nasa and Kennel Club. / Pasen a escuchar nuestro folletín de propaganda” (13). El escritor, en la concepción del libro, crea imágenes deformadas de la realidad, por tanto lo que él produce es también una imagen oval. En la portada interior de Vígenes se representa al escritor dentro de un retrato oval, lo que alude a esta concepción del arte como ficcionalización deformante.
    El animador invita a ver a las mujeres del cabaret, presentándolas como algo para ser bebido y comido: “ Las rociaremos con champaña si bebérosla desean. (si lo quieren) mantel, mesa serán de vuestra cena” (19). En todas las ediciones, se mantiene esta voz del animador que  genera una equivalencia entre espectáculo, mujer y comida. La permanecia de esta polémica nos dice que ahí está uno de los aspectos centrales de Vírgenes. La mujer, como objeto, es pura imagen, se ha extraviado de su referente y por ello mismo, es digerible, comestible, como todo lo que ingresa en el significante espectáculo. La elección de un nombre judío para muchas de las mujeres de Vírgenes no es casual, como tampoco la palabra “rociar”. Para “Susana, María, Ester” (32) las modelos blancas de “Veemer, Rubens, Boticelli” (32) operan como un campo de exterminio sobre la morenidad de las mujeres de la Cruz del Sur. Las ídolas blancas de la tv son la ducha de gas del siglo XX.
    Alexis Figueroa representa el efecto del modelo de mujer blanca masificado por la tv tanto en mujeres como en hombres latinoamericanos. El varón está cansado del trabajo y ha perdido el deseo: “El muy imbécil, atontado, ya no sabe distinguir entre tu pierna / y un blanco trozo de carne de cordero” (48). Nuevamente aquí la mujer se asocia a la comida y aún más a un cordero. Dado que el cordero posee la connotación de ofrenda para un sacrificio, la mujer ocupa una posición equivalente. Ella es la que puede ser sacrificada. Y con ello se asume cierta legitimidad de la violencia sobre la mujer. Dentro del poemario quienes intentan mimetizarse con el modelo de mujer de la pantalla son fácilmente comidas y sacrificadas. Los varones, como el personaje de Asuero, se conforman con la replicante y prefieren “mirarte en las revistas, comprarte en los videos” (43). Ellos aman la replicante y no la mujer concreta. La imagen se vuelve más productora del deseo erótico que el vínculo humano concreto.
    La tv invita a las mujeres latinomaericanas a identificarse con las mujeres blancas, mediante el uso de productos que las enmascaran. Ya no se trata de simular o esconder lo que se tiene, sino de hacer un simulacro, fingir tener lo que no se posee, y por ello la ropa y el atuendo pasan a ser tan importantes: “ María Madonna / [Lleva]  blusa transparente, pelo al viento, pantis lilas / [Gafas] pank (sic) protéjenle los ojos, un collar de acrílico / [María] Madonna entra en las nubes baja y baja, como un buzo de pájaros, / como un submarino de la atmósfera. (Antes de partir le regalaron / un canasto lleno de ostias y de pizza, con sabor a mortadela, jamón y peperami)” (43-4).  En Vírgenes tanto las mujeres como la comida se han vuelto artificiales. Es comida con “sabor a”, es el mundo de lo sucedáneo y de la sobre exposición de las subjetividades.
    La entrada en el reino del espectáculo requiere una operación de lisura. De ahí el verso que repite, una y otra vez, la voz del poemario: “welcome to the machine”. Este verso es una cita a la canción homónima del grupo británico Pink Floyd, donde se crítica el sueño de pertenecer al espectáculo: “you dreamed of a big star / [he] loved to drive in his jaguar / so welcome to the machine” (musica.com). El sujeto del espectáculo ingresa en una máquina que lo vuelve pura superficie, pura imagen camaleónica digerible. De ahí que Figueroa reitere la equivalencia de mujer con comida: “Si queréis morenas, / la piel como la uva, / la piel cebada, / la piel tostada y suave, toda tercipelo estará abierta, / será higo partido y ya maduro, revelando rojo su interior” (21). En la imagen del espectáculo, todo interior es exterior, hasta la vulva femenina, todo es mostrable y exhibible. La máquina del espéctaculo produce imágenes pregnantes, que se instalan debido a que no ofrecen la resistencia de una relación humana efectiva. Así gustan todas las fotografías de actrices que Figueroa sitúa iconográficamente en su libro.
    La imitadora adquiere voz en esta edición de Vírgenes. Ella comunica las dificultades que posee este deseo de ser como las modelos de piel blanca. Su habla está articulada por el registro de la música rockera mass mediática: “Yo soy esa que escucha The Police a todo trapo, / que se viste con The orgasmic Madonna Sound Machine, / [que] recorre la avenida de su mente manejando un / auto- Cindy Lauper de la mano con Et; / [yo] soy esa que se bebe un líquido pink-floyd sentada / en el gran bar de las neuronas, / y soy la Tina Turner disfrazada de baldíos” (29). Los referentes musicales sirven a esta voz y durante todo el libro para construir la historia de las imágenes del “ojo de la bruja” y de sus disciplinamientos.  La “alta cultura” ya no es un sitio apelable para estas voces de la cultura del tele-ver y la música rockera se transforma en la única letra que llega y les permite comunicar.
    Esta edición de Vírgenes le da voz a las chicas espectacularizadas y también permite que su coro melódico ingrese al texto, lo cual no estaba en la edición de La Habana. Las chicas cantan una canción “pegagosa” porque el significante se repite una y otra vez: “Soda pop soda pop soda pop en fin mientras aguante / soda pop soda pop chica pin – pon / soda pop soda pop soy reyna, princess, bianca (blanca) / soda pop soda pop soda pop chica Pon- Pon” (46). La canción no es un himno sobre ellas, sino una burla a su condición, en tanto la soda es la trasparencia blanca por ellas buscada y el pin pon es finalmente un ofrecerse a la relación íntima del “pon pon”, donde ella es penetrada, la abierta o la rajada.
    En esta edición hay además referencias a Concepción que estaban ausentes en la edición de La Habana. El espectáculo ya no está tan solo en el cabaret, sino que toda la urbe de las luces de neón se ha vuelto un cabaret. Esta ciudad iluminada por los pocos y pobres focos de neón de restaurantes y boites es el territorio de Concepción poetizado por Tomás Harris, que la voz de Figueroa cita llamándola “Harris- aldea” o “Zonas de Peligro”. La mitificación de Concepción es algo propio de esta nueva edición de Vírgenes e indica la consolidación de la ciudad simulacro que ya había esbozado Figueroa metonicamente a través de su imagen del cabaret. La ciudad simulacro ya no se mueve por utopías colectivas, sino por el deseo, y la producción de bienes y servicios. La nueva urbe espectacularizada está para cubrir los deseos fomentados por la pantalla.
    La ciudad simulacro acumula y desecha ídolos. Los fetiches de la pantalla son la fuerza motriz fantasmal de los deseos de sus habitantes. Sobre esta operación la voz creada por Figueroa describe la nueva musa: “Tú, odalisca, flor de Ingres, especialista en Nacked-lunch / tú, la que deforma la cara y la sonrisa, / tú la diario, piso, sombra de meados / [la] nueva esclava virgen deste (sic) sol, del inti – money, / [la] arrojada igual que un parche –lienzo sobre / el tránsito biológico en la acera” (27). La musa promotora de deseos está arriba, en el afiche publicitario, pero luego está abajo en el papel caído, en la imagen de diario orinada. La ciudad simulacro inventa para cada día su nueva estrella.
    La escritura de Figueroa integró la cultura de masas a la poesía chilena, tanto bajo la forma de registro visual, incorporando imágenes de ídolas consideradas cuerpos celestiales, como citando la letra de música pop, Pink Floyd, The Police, Cindy Lauper y  Madonna, entre otros. Los poetas de la generación del 2000 integrarían a The Clash, Talía o Gloria Trevi, porque la caminata continuó y en ella Alexis Figueroa abrió un camino. 

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Actividades nacionales e internacionales de Cinosargo en Octubre (Lanzamientos de libros y muestra editorial)






TODAS LAS ACTIVIDADES DE PONENCIAS SE REALIZARÁN EN LA 
SALA DE EVENTOS DE LA ESCUELA UNIVERSITARIA DE INGENIERÍA 
ELÉCTRICA-ELECTRÓNICA (INGRESO POR EDMUNDO FLORES) 
UTA- CAMPUS SAUCACHE - ARICA]

En el marco de Ezofron 2014

Jueves 16

18:35 Muestra Editorial: “Creación literaria joven de fronteras”
Participan: Cinosargo Ediciones (Chile) y Género Aburrido (Bolivia)

Daniel Olcay Jeneral (Chile), Milenka Torrico (Bolivia), Renato Contreras (Chile), Matias Tello (Chile), Pablo Espinoza Bardi (Chile), Iris Kiya (Bolivia)



Foto: Este sábado 18 de octubre, Desafío Saga en Centro Cultural Espacio Matta (11:00 a 20:00 hrs.). Acompáñenme en la exposición sobre la Ciencia-Ficción en Chile, presentación de Los Prismas de Torus y sorteo de ejemplares de 15:00 a 16:00 horas.


El sábado 18 de octubre, Desafío Saga en Centro Cultural Espacio Matta (11:00 a 20:00 hrs.). Acompáñenme en la exposición sobre la Ciencia-Ficción en Chile, presentación de Los Prismas de Torus y sorteo de ejemplares de 15:00 a 16:00 horas.



DEL 15 AL 19 EN EL V FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE LIMA

Lecturas de Daniel Rojas Pachas y exposición del catálogo de poesía de Cinosargo.






En el marco del Premio Bolaño en Arica

de 18:30 a 20:00



Presentación de Yakuza (Cinosargo 2014) de Francisco Ide en Arica en el marco del Premio Bolaño 
Organiza: Cinosargo Ediciones - Presentan: Francisco Ide Wolleter y Rolo Martínez Trabucco

Entrada Libre 
Lugar: Sala de Eventos de Caja de Compensación Los Andes San Marcos 121




Exposición y venta de libros de Cinosargo - 20 al 22 de octubre en Lima - en el Instituto Porras Barrenechea y ponencia de Daniel Rojas Pachas. 


Del 20 al 22 de octubre tendrá lugar el Primer Congreso Internacional de Literatura Latinoamericana, para conmemorar el 50° aniversario de la creación del Instituto Raúl Porras Barrenechea, bajo el signo: A 100 años del nacimiento de Adolfo Bioy Casares y de Julio Cortázar y a los 20 años del deceso de Julio Ramón Ribeyro. Este encuentro multidisciplinar se llevará a cabo en la sede del Instituto en Miraflores, Lima.




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martes, 7 de octubre de 2014

Reseña a Paltarrealismo (Cinosargo 2014) de Cristobal Gaete en Revista Punto Final.


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lunes, 6 de octubre de 2014

Algunas fotos del stand 51 y de la participación de Cinosargo en la Tercera Primavera del libro.









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jueves, 2 de octubre de 2014

Sobre Paltarrealismo (Cinosargo 2014) de Cristobal Gaete [por Marcelo Mellado]



Presentación de la novela Paltarrealismo de Cristóbal Gaete en Valpo
Por Marcelo Mellado



En un contexto fatalmente depreciado simbólica y materialmente, lleno de imposturas patéticas y, a nivel de producción de obra, súper improductivo y fatalmente eventista,  surge este trabajo necesario y fundamental. Y esto que voy a decir puede sonar inevitablemente falso, nihilistamente hablando, pero en mi fuero interno lo percibo así: yo siento un gran orgullo por el trabajo que hoy me toca presentar. Mi presentación consiste  tratar de poner en evidencia el modo de funcionamiento de la obra.
Pretendo incorporar esta obra, gratuita y pretenciosamente, a una voluntad de trabajo textual en la que me siento partícipe, espero que al autor le pase lo mismo. Reconozco en él una línea de operatividad textual que nos hermana. Puedo estar siendo un fresco o desarrollando una movida táctico cultural-política algo oportunista, pero que críticamente me parece necesaria hoy en día, para enfrentar la alianza populista con la movida anarco facista, que quiere negociar, inconscientemente, un cupo en la oferta neoliberal.
Y discúlpenme, pero esta vez quiero parecer marxista, no necesariamente leninista, pero quiero, tomando como pretexto la novela Paltarrealismo, plantear algunos derroteros y trazado de límites que tienen que ver con la ocupación de lugares. Es decir, de cómo funciona este texto en un campo literario marcado por la voluntad de canon, incluida la vía de la academia mediocre, y un mercando rancio, tributario de una concepción metafísica del hecho literario (casi todos los grupos de presión cultural son tributarios de ese concepto, centrado en las autorías que buscan obsesivamente al genio creador y disfrutar de la legitimidad que ello implica).
El trabajo de escritura experimentado como operación crítica o de desmontaje de certidumbres de las clases y grupos dominantes, tiene en Paltarrealismo un muy buen operador. Un texto como este que proviene de un sistema editorial otro (para no decir alternativo), y que hermana prácticas territoriales de escritura, viene a refrescar un ambiente tóxico e improductivo, en donde la práctica histérico-conspirativa suele reemplazar la obra, más aún, es la única obra posible.
Tópicos texto narrativo:
A nivel analítico quiero repetir un tópico facilón que dice que toda obra narrativa es, de algún modo, una teoría del texto y que de esa certidumbre podemos reconstruir un plan de obra. La teoría del texto que exhibe el sujeto del enunciado tiene que ver con el diseño textual de un instrumento indagatorio, cuyo efecto es fatalmente crítico; es decir (y ya dijimos que estamos tributando al marxismo) descomponedor de una certificación o de una institución canónica. Lo fascinante es que la estrategia usada u ocupada es de una gran astucia retórica y eso define la efectividad de un operador de escritura de obra, de una buena militancia escritural, por así decir y que practica un correcto o coherente análisis de la situación política del campo literario. Concretamente, la elección de un objeto mediador que tiene potestad narrativo analítica.
Paltarrealismo urde un tramado a partir del giro biográfico, que como dispositivo táctico es complicado, porque está muy a la mano, pero que la mediación “paltona”, esa toma de distancia dudosa con el sujeto, la convierte en un gran efecto narrativo. El biografema de base es el objeto palta, el que también se desarrolla como cita latente que amplifica o expande el objeto palta, dotándolo de una sobresignificación o de redundancia semántica. En este contexto, Paltarrealismo es una estrategia focal o de mirada que fecunda un territorio inoculándole la semilla (cuesco) de la sospecha.
El relato supone una historia de base, con un narrador básico que hilvana una historia en donde el gesto poético clave lo constituye el uso del lexema palta, usado en este caso como morfema, más concretamente como prefijo; falso prefijo, aunque funciona con (in)verosimilitud gramatical, porque el significado morfemático logra convertirse en significado semántico, valga la redundancia: la literatura suele ser una variante de la redundancia. Ese falso prefijo dota al relato de un espesor narrativo epistemológico (disculpar el delirio) enorme, porque al nominar o al referir objetos los pone en otros niveles de discurso, complejizando la trama. Esto ocurre con la denominación, por ejemplo, de “paltón o palturri”, que también funciona como cita clásica latente, ya que hubo una denominación levemente arcaica que llamaba “paltones” en la década de los setenta a los que se vestían en una tienda llamada “Palta”. Es decir, se trata de un signo con rasgos de historicidad clasista. Esto es verificable en otros momentos del relato, como en las áreas tribales del mismo, en que el personaje intenta ocupar el espacio deportivo identificatorio (San Luis de Quillota) u otros de la épica adolescentaria disfuncional, haciendo uso del procedimiento mediador, “palta”.
Territorio y viaje:
El desplazamiento figurativo, ese que produce el efecto metonímico que hace hiper relevante al objeto, tiene un correlato instrumental poético o intertextual, el del viaje indagatorio de la cita clásica.  La salida de un sujeto personaje, nos referimos al motivo del viaje, que sale al camino con el único recurso a que puede acceder ese sujeto, con la única moneda de intercambio posible, la palta Hass. Ese objeto es el todo, es el recurso supremo del relato, su continuidad.
La palta como eje del relato obtura señales que funcionan como dispositivos de registro. El signo objeto palta sobredeterminando el mundo narrado con su ultrarreferencialidad, provoca una distancia inverosímil con el mundo narrado. Por eso el lexema “realismo”, del título “Paltarrealismo” es parte de la paradoja del verosímil que el relato plantea o intenta fundar.
Estamos describiendo el plan de obra, o intentándolo, en donde el signo palta recorre el relato como marca y huella testaruda e implacable. Palta territorial que nomina o clasifica espacios míticos e iniciáticos. Además, la palta como recurso biográfico analítico, que es la señal sobrevivencial de un “pueblo abandonado” y sin resistencia.
Lo importante aquí es que el narrador tiene entre manos, manos manchadas de “palta” (una nueva especie de tinta), una estrategia textual a la que el sujeto del enunciado le puede sacar mucho partido escritural literario. Sin duda, es una flexión dentro del camino textual territorial emprendido que debiera dar muchos más frutos palto verosímiles y verificables en este largor territorial, y, por supuesto, en otras superficies o soportes zonales. “El niño calerano”, textual y extratextual, ya ocupa un lugar clave en el Mercado Cardonal (y cardinal) del relato.

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miércoles, 1 de octubre de 2014

Taller de encuadernamiento de Amaru Cartonera (Lima) en Cinosargo Librería (Arica)














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lunes, 29 de septiembre de 2014

Felicitaciones a Francisco Ide Wolleter autor de Yakuza (Cinosargo 2014) por sus dos premios Bolaño en poesía y novela

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domingo, 28 de septiembre de 2014

Cinosargo en el stand 51 de la Primavera del Libro y en el programa con presentaciones el viernes 3 y sábado 4 en Santiago


Cinosargo en el stand 51 de la Primavera del Libro y en el programa con presentaciones el viernes 3 y sábado 4 en Santiago



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viernes, 26 de septiembre de 2014

YAKUZA DE FRANCISCO IDE WOLLETER: UNA VOZ VIRIL DESDE EL HORROR por EDUARDO J.FARIAS ALDERETE




Yakuza es un término  nipón que proviene de la peor mano de un juego de naipes, 8-9-3 (ya-ku-za). Ineludiblemente nos lleva  a la imagen de la sangre, de los tatuajes, de la frialdad de las ejecuciones y una ética de honor en lo que para otras culturas resultaría absurdo. Francisco Ide Wolleter nos entrega un sondeo en el espíritu de uno de sus ex - integrantes, un inmigrante en esta república, quien con un lenguaje lacónico un verso preciso, nos imbuye del recuerdo sangriento y angustioso , creando un equilibrio enrarecido , donde una sola imagen  dentro de la composición nos remite de bruces   al crimen:

“Dispararle con metralla a una sandía en Sudamérica
es infinitamente más realista.

Ahora pienso que cuando ametrallé la cabeza
de Yoshida “el-hijo-de-puta”
fue como ametrallar una sandía sudamericana:

la cabeza estalla
en pirotecnia de pulpa, pólvora y ceniza.”

Pero no hay que dejarse engañar, ni  desviar la atención por los elementos  de la cultura japonesa  para  colisionar de lleno con la belleza  del verbo entre lo terrible y preciso del  lenguaje, este libro  se convierte en un tatuaje de versos sobre la piel del yo poético, hasta llegar en un espacio vacío en la piel, donde calza nuestro ojo lector y descubre el sustrato humano y herido, lo innegable lo viril por sobre las “convenciones” a que nos lleva la sociedad, la nuestra y la ajena. En esto hay que detenerse lo suficiente para ver una travesía atormentada al punto que da la impresión que la antigua vida de extremo peligro y desgaste emocional resulta  ser mejor o a lo menos no tan onerosa. La Crisis hace mella y se expresa en un desarraigo con el entorno, algo “siempre” parece desmoronarse:

“llegué a esta caleta con la ropa y la piel poblada
mírame ahora, un despojo, un despoblado
me salen tentáculos tajeados de la piel
que era una estepa, a mi paso dejo lastres de tinta
soy un pulpo estrellado contra las rocas
silueta de hombre / petroglifo que adorna
la pared de una casa en Hiroshima: después del hongo
nuclear miramos con sospecha el futuro en nuestra sombra
mi sombra, en la arena, tiene la forma de un cuerpo que flota
con cuarenta puñaladas, en un charco, devorado
por los cerdos.”

La historia subyacente y la idea podría parecer simple, pero hay un trasfondo más amplio que es la capacidad de recordar y la incapacidad de perdonarse, un tópico universal en aquellos en que el decálogo ético bordea lo viril para caer lo frío y monstruoso:

“Junto a ella era un sanguinario
y no temía a la muerte
en el espejo viven
bestias aterradoras
acechan escondidas en el
zoológico abandonado de mi piel
esperan el momento adecuado
para quebrar la tersura reflectante
raptar y torturar
la forma en que me miro.”

La ritualidad del criminal tiene donde doblegarse, el amor, el mismo que a ratos se va disolviendo entre cada verso  que cita una escena usual en un yakuza.

El uso del lenguaje es pulcro, preciso y en momentos  arrollador… la pasión es innegable  aún en la encarnación de un asesino, el remate es a lo menos  sorprendente. Hay elementos y citas importantes,  como  Instant  Karma a lo Lennon y la cita de un grande e inolvidable del cine japonés Takeshi Kitano.


Una lectura interesante, Cinosargo continúa en su línea de poesía enérgica y de calidad.

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